Los 4 jinetes… de la Concertación. Melnick, Sergio
Jueves 21 de Julio de 2011 j
Es curioso nuestro querido país. Lo que es concreto y tangible, como la economía,
el empleo, el cobre, las exportaciones, la enorme cantidad de estudiantes de
bajos recursos en educación superior, la recuperación de la industria de los
salmones, el avance en el ingreso ético, las mejoras del Auge, el aumento de las
policías, las mejoras en la recaudación del royalty, junto a históricas
iniciativas legislativas, como el posnatal de 6 meses, eliminación del 7% de los
jubilados, regulación del lobby, el voto de los chilenos en el exterior y otras,
indican que las cosas funcionan razonablemente bien.
Siempre podrían ser mejores, pero en ningún caso
están peor que con Bachelet.
Problemas siempre hay en un país: estructurales y
otros más contingentes. Entre los segundos, el alza internacional de los
alimentos, que afecta a los más pobres; están las protestas en educación, está
latente HidroAysén. También el tema del matrimonio gay, que todos sabemos es
sólo un tema de tiempo. Estructuralmente, tenemos la extrema pobreza pendiente,
la delincuencia, la centralización, el medio ambiente, el déficit en ciencia y
tecnología, la brecha digital, el excesivo presidencialismo.
¿Pero acaso el problema de educación lo generó este
gobierno? ¿Acaso HidroAysén es de ahora? Si hasta Lagos, Frei, y los ministros
de Bachelet estaban a favor. ¿Acaso recién descubrieron que había universidades
privadas? ¿Y quién hizo la ley de acreditación? La hipocresía tiene un límite.
Osvaldo Andrade se refirió al cambio de gabinete
como “una bolsa de gatos”. ¿Ustedes creen que así hay alguna posibilidad de
dialogar? La Sra. Tohá es “de Ripley”. Fueron ella y Bachelet las que sentaron
el precedente de parlamentarios que van al gobierno. Claro, si lo hace la
izquierda es legítimo, si lo hace la derecha es perverso. Walker salió
criticando el enroque de ministros y lo llamó las sillas musicales.
Quién lo puede creer, cuando una de sus propias
militantes pasó de subsecretaria de Educación a embajadora, y de ahí a
Agricultura: una genio multifacética. Jorge Pizarro parece que se tragó un
yunque y aún no lo puede digerir. Amigos, pero ¿qué les pasa? ¿No se dan cuenta
que podrían volver a ser gobierno en sólo un par de años? ¿No se acuerdan de la
importancia de defender la institucionalidad y la convivencia?
Parece que por magia se olvidaron de sus 20 años:
escándalos múltiples de corrupción, sobres de plata, el jarrón Corfo, las
pérdidas de EFE, el horror del Transantiago y las pérdidas increíbles de ENAP;
los estropicios en Chiledeportes, las inauguraciones truchas de hospitales, los
problemas del SENAME, los ratones de la Cenabast y las malezas de la refinería;
las aulas tecnológicas, los escándalos de las platas del empleo usadas para
campaña, las facturas truchas de Girardi, las casas COPEVA y Chubi; las coimas
de las plantas de revisión técnica, las curiosas asesorías de Gendarmería, las
malas licitaciones de las cárceles, el puente Loncomilla y los contratos del
Registro Civil; las estaciones fantasmas del tren al sur, el sistemático aumento
de la delincuencia, las tierras de la CONADI y conflictos mapuches; la mala
distribución del ingreso después de 20 años, los bonos millonarios a ejecutivos
de las empresas públicas y la sistemática caída de la productividad entre 2006 y
2009; los cientos de centrales térmicas, el numerito del gas, las altas tasas de
desempleo, el apoyo a Cuba para la comisión de derechos humanos de la ONU o el
segundo avión presidencial porque el primero fue mal comprado; los escándalos en
las compras de armas, Cerrillos, las no notificaciones del VIH, el mal manejo en
Tocopilla, y tanta otra cosa. Un poco de humildad no le hace mal a nadie.
La Concertación está molesta porque Piñera dijo haber hecho más que ellos en
sólo 20 días. Quizá fue exagerado, pero tiene un gran tono de verdad.
Bachelet hizo un muy mediocre gobierno, y dijo sus
cosillas también. Dijo que la derecha tiembla cuando la izquierda sale a la
calle, prometió la más grande revolución en educación de la historia y no tenía
proyecto, dijo que nadie se repite el plato. Confesó que a pesar de su instinto,
había seguido igual adelante con el Transantiago, y hasta dijo que la política
es una mierda. Habló a título de escopeta de femicidio político cuando las
encuestas la maltrataban.
En fin, harto más de lo que ha dicho el Presidente.
Amigos, es tiempo de mirar al futuro. Mientras el Gobierno trabaja 7x24, los 4
jinetes de la Concertación hacen lo suyo.