CARTA AL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA POR EXPRESIONES SOBRE EL GENERAL MANUEL
CONTRERAS SEPULVEDA
Marzo 15 del 2011
Excelentísimo Señor Presidente de la República
Presente
Hace algunos días el diario La Nación, que en su gobierno continúa tan violento
y agresivo en contra de las Fuerzas Armadas y Carabineros como en los peores
momentos de la Concertación, publicó una singular entrevista a su persona sobre
el tema “indultos”, en la cual Usted esgrimió las siguientes expresiones
refiriéndose al Señor General de Brigada don Manuel Contreras Sepúlveda, Preso
Político del Estado de Chile:
“No habrá indulto para violadores de los derechos humanos, como el General
Contreras, aunque existan razones humanitarias para otorgarlo”
“Los que cometieron delitos atroces como el caso del General Contreras, no van a
tener ningún beneficio porque no lo merecen”
“Hay crímenes de lesa humanidad como los que cometió el General Contreras, que
no van a tener ningún indulto ni conmutación de pena”
Un comentario así podría ser entendible para alguno de sus cuatro predecesores,
quienes encubaban una purulenta odiosidad por todo lo Militar. Pero viniendo de
Usted Señor Presidente, que llegó a La Moneda luego de pedir públicamente el
voto de la Familia Militar, resulta ruin y penoso, y perdone que sea tan franco,
resulta digno de una persona muy hipócrita.
Si Usted Señor Presidente se permitiera tan solo un par de horas para estudiar y
analizar la VERDAD HISTORICA, algo que nunca es malo para un primer mandatario,
se podría dar cuenta de muchas cosas que su bursátil mente desconoce o quiere
desconocer.
Recordará Usted que el 11 de Septiembre de 1973, cuando se encontraba estudiando
en Estados Unidos, celebró eufórico al igual que su demócrata cristiana familia,
la Liberación de Chile. Y recordará además Señor Presidente que transcurridos
los años mantuvo siempre una silenciosa admiración por el Gobierno Militar,
cuyas políticas económicas y el impulso dado al crecimiento de Chile fueron la
plataforma, más su indiscutible capacidad, para que amasara su impresionante
fortuna, algo difícil para una persona que viene de una familia de clase media
dedicada a la politiquería.
Pero más allá de lo anterior existe un punto Señor Presidente que no debe dejar
en el olvido, porqué si lo hace se transforma de inmediato (como ya se rumorea),
en el quinto gobernante de la concertación. Usted debe tener presente el
contexto histórico en que se vivió la Liberación chilena el año 1973, cuando el
planeta se debatía en la siniestra Guerra Fría, donde la más funesta de las
doctrinas criminales, el comunismo, amenazaba con dominar y someter el planeta.
Usted Señor Presidente fue testigo en Norteamérica, cuando Estados Unidos junto
a otros países potencias hicieron frente a este infernal adversario que cerraba
fronteras, recluía y sometía a miles de millones de seres humanos. Cuando el
conflicto generaba un ilimitado armamentismo y un amenazante desarrollo nuclear,
todo en medio de las más grandes operaciones de Inteligencia Militar.
Entonces Señor Presidente, Usted no puede olvidar que la acción Militar
emprendida el 11 de septiembre de 1973 por las Fuerzas Armadas y Carabineros de
Chile, se produjo en ese contexto, como una arista más de la Guerra Fría, cuando
el Comunismo Internacional infiltraba Chile con la intención de dominarlo y
hacerlo parte de sus poderíos, para continuar desde aquí la incursión otros
lugares.
Usted Señor Presidente no puede cegarse a esa realidad, como tampoco puede
continuar dando crédito a la falacia de encumbrar la figura de Salvador Allende
como un “mártir de la democracia”. Usted Presidente sabe muy bien que Allende
era un simple agente de la incursión comunista internacional, y también sabe que
el país estaba invadido de un ejército paramilitar fuertemente armado. Y que La
Moneda, Tomás Moro, El Arrayán y muchos lugares más, incluso grandes extensiones
sureñas se habían transformado en reductos y focos de guerrilla, fuertemente
armados por el comunismo internacional en su avance hacia el dominio del orbe.
Entonces Señor Presidente Usted comprenderá que el Gobierno Militar chileno no
se encontró frente a una simple “oposición política”, sino que desde el comienzo
se enfrento, ni más ni menos, que al entonces poderosísimo comunismo
internacional. Y como Usted bien comprenderá, para ello fue imperiosamente
necesario contar con un organismo que lo proveyera de la necesaria información
para enfrentar el difícil momento histórico. Así nació la Dirección de
Inteligencia Nacional (DINA), donde le correspondió actuar al señor General de
Brigada don Manuel Contreras Sepúlveda.
Sobre el particular me permito explicarle que si la Liberación chilena se
hubiera producido dos años antes del año 1973, es muy probable que el General a
cargo de esa necesaria actividad de Inteligencia hubiera sido otro, no el
General Contreras; y lo mismo si las circunstancias se hubieran producido dos
años después, donde también el General encargado habría sido otro. Pero el
momento histórico fue el año 1973, y se encomendó la actividad al General
Contreras, quien reunía las capacidades profesionales para ello, y cumplió con
su Deber Militar en la misma forma en que lo hubiera tenido que hacer cualquier
otro General en su lugar, realizando un trabajo profesional brillante,
permitiendo así que Chile (en la época un país del llamado “tercer mundo”), se
pudiera liberar exitosamente del peor de los flagelos, incluso veinte años antes
del desplome definitivo del comunismo en el mundo.
Entonces Señor Presidente le recomiendo que no se haga parte del odio que mentes
perversas han diseminado en Chile y el mundo en contra del general Contreras, él
simplemente cumplió con lo que le deparó el destino. Si no hubiera estado él,
otro General habría tenido que cumplir la delicada y necesaria misión.
Estoy muy seguro Señor Presidente que si usted como primer mandatario se viera
con el país sometido a un grave conflicto internacional como la Guerra Fría, con
toda la repercusión subversiva interna que eso acarreó en la época, no
trepidaría un segundo, en buscar entre sus hombres de armas a un General
Contreras, para enfrentar con éxito el desafío.
Pero para Usted las cosas fueron muy distintas Señor Presidente, recibió un país
pujante y con una economía sólida, con una Institucionalidad moderna, limpio de
subversivos y sin problemas limítrofes mayores. Y como Usted bien sabe, lo
anterior no fue obra de la Concertación, TODO fue edificado con sacrificio y
esmero por el Gobierno de las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile, donde se
incluye la labor abnegada del señor General Manuel Contreras Sepúlveda.
Por esta razón encuentro muy injustas e indignas sus palabras en el diario La
Nación hacia ese servidor público que tanto hizo por Chile en uno de los
momentos más difíciles y crudos de su historia.
En la entrevista Usted habla de los “derechos humanos violados por el general
Contreras”. Me va a perdonar Señor Presidente, pero Usted bien sabe que el
vilipendiado tema de los “derechos humanos” es el más cínico de los pretextos,
bajo el cual se ha lapidado tanto al propio General Contreras, como en general a
todos los Uniformados chilenos, retirados o en servicio activo. Sobre esto Señor
Presidente es muy necesario que ponga desde ya su mano en el pecho y aprenda a
reconocer que la verdad en Chile la tienen oculta hace mucho tiempo. La
parafernalia de los “derechos humanos” es el negociado más sucio de todos los
instaurados en Chile por la Concertación, y a su gobierno le está costando
muchos millones de dólares que podría ocupar en verdaderas necesidades
nacionales. Y lo peor de todo es que ese negociado conlleva a una implacable e
injusta persecución de Militares.
También Usted se refiere textual “a delitos atroces cometidos por el General
Contreras”. No se en que se basa Usted para decir algo así, pero sería bueno
Señor Presidente que recuerde que luego de derrotada la insurrección armada de
Allende en Chile, el comunismo internacional despechado desplegó la más
siniestra red comunicacional en contra del Gobierno Militar, y junto a ello
invadió Chile de subversivos fuertemente armados, para lo cual se realizaron los
más espeluznantes desembarcos de armas vistos en nuestra historia. Esa acción
terrorista destinada a derrotar al Gobierno Militar asesinó en Chile a
centenares de Uniformados de todas las Instituciones, especialmente Carabineros.
¿Eso no es una violación a los derechos humanos?, ¿O esas personas por ser
uniformados no tienen derechos humanos?, ¿Sabía usted Señor Presidente que los
familiares de esos cientos de Uniformados vilmente asesinados por el terrorismo,
NUNCA recibieron ni un mísero centavo del Estado de Chile como indemnización?
Entonces Señor Presidente no achaque atrocidades tan livianamente al General
Contreras, ni a ningún Uniformado chileno. Más bien reconozca que ellos
arriesgaron su vida por defender a los chilenos, por defenderlo a Usted, de las
verdaderas atrocidades, las que el comunismo hacía en Chile.
Y rebalsando el vaso Señor Presidente, en su entrevista habla de “los crímenes
de lesa humanidad cometidos por el General Contreras”. Yo no se que país vive
Usted pero le recuerdo que Chile se adhirió al Estatuto de Roma que los tipifica
el año 2009, y eso NO TIENE carácter retroactivo, en otras palabras, solo es
aplicable solo desde esa fecha en adelante. Y le recuerdo que en esa fecha el
General Contreras ya estaba preso, y no creo que en la cárcel haya cometido
algún crimen de lesa humanidad durante los dos últimos años. Seamos serios Señor
Presidente.
Ya transcurrió un año de su mandato Señor Presidente. Un año en el que ha
contado con el más leal apoyo de sus Fuerzas Armadas y Carabineros,
Instituciones que por doctrina nunca van a entrar en deliberación alguna. Pero
le recuerdo que Usted adquirió un serio compromiso en su campaña en una reunión
con un millar de ex Uniformados. La promesa hecha por Usted fue muy clara y
categórica, y fue escuchada con mucha atención por todos los uniformados
chilenos, activos y retirados, y por sus familiares. Usted prometió simplemente
“JUSTICIA IGUAL PARA TODOS”. Esto incluye a todos los chilenos, al General
Contreras y a todos los Militares Presos Políticos, y también a todos los
Militares perseguidos y sometidos a proceso prevaricadoramente por la justicia.
Sobre el particular le recuerdo que son miles los subversivos sacados de las
cárceles durante los gobiernos de la Concertación, vía amnistía, indultos,
prescripciones, beneficios carcelarios, etc. Le recuerdo además que la
Concertación negó cualquier beneficio a los Militares presos. Y le recuerdo
finalmente que la Familia Militar chilena confiaba en Usted y su promesa para
encontrar una solución a este doloroso problema, pero tras un año su promesa
nunca se cumplió y la situación de los Uniformados presos es cada día peor,
agravado esto con expresiones suyas como las que tuvo hacia el General
Contreras.
Solo le puedo recomendar Señor Presidente, con todo el respeto que su persona e
investidura merecen, que aun está a tiempo de recapacitar y de gobernar para
quienes le dieron el voto, personas mayoritariamente partidarias del Gobierno
Militar. También le recuerdo que aun está a tiempo de cumplir con la anhelada
promesa hecha al Mundo Militar chileno. Y por último le recomiendo que no siga
gobernando para la Concertación, no sea iluso, ellos no lo merecen, en un año no
han sido sus opositores, solo han actuado como sus enemigos.
Termino manifestándole Señor Presidente que el trato vejatorio que dio al
General Contreras en esa entrevista, es algo que habla muy mal de Usted. El
General Contreras es un hombre anciano, octogenario, enfermo y que no se puede
defender de sus dichos. Además tiene una familia, hijos y nietos, personas que
no tienen porque estar soportando sus exabruptos, personas que merecen que Usted
como Presidente de todos los chilenos, los respete.
Lo saluda atentamente
Alejandro Russell O’Kuinghttonss